En el avance fueron determinantes el shock inflacionario luego de la pandemia y, en lo más reciente, el alza de la luz y las bencinas. Noticias destacadas Tal como se anticipó tras conocerse el aumento mensual de 1% que registró el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en marzo, la Unidad de Fomento (UF) rompió una nueva barrera y escaló este martes hasta los $ 40 mil. Un avance que, aunque previsto, no pasó inadvertido dado que presiona el monto que se paga en una serie de servicios que se reajustan por el aumento del costo de la vida: por ejemplo, los dividendos en el caso de los deudores de créditos hipotecarios y/o el precio de los planes de Isapre, entre otros. Pero, por otro lado, esta vez destacó que sólo le tomó cuatro años y siete meses dejar atrás el umbral de $ 30 mil. Antes de eso, el salto desde $ 10 mil a $ 20 mil de la UF se dio en 14 años y ocho meses; y desde ese umbral hasta $ 30 mil, el tiempo fue de 13 años y cuatro meses (ver gráfico). “Después de los retiros tuvimos inflación de 14%. Si vas sumando, los precios subieron más de un 20% en un período muy corto de tiempo”, dijo la economista jefe en Prudential AGF, Carolina Grünwald, quien explicó que en teoría el valor de la UF debería subir anualmente 3%, que es la meta de inflación del Banco Central. Así, añadió que la velocidad del salto hacia los $ 40 mil tiene que ver en parte con el fuerte período de alza de inflación que se dio entre 2021 y 2022, como consecuencia de la mayor liquidez que se generó en el marco de la crisis sanitaria. En este contexto, se aprobaron retiros de los fondos previsionales, que en sus primeras tres autorizaciones implicaron inyecciones de recursos a la economía del orden de US$ 50 mil millones. A esto se añadió la ayuda estatal que implicó el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). El economista de Itaú, Ignacio Martínez, coincidió con que la rapidez del paso de los $ 30 mil a $ 40 mil en comparación a décadas anteriores responde a que se trató de un período excepcional de presiones inflacionarias en la economía chilena. “A ello se suma una serie de choques de oferta con efectos inflacionarios, destacando los reajustes en las tarifas eléctricas tras el descongelamiento de precios, así como el reciente aumento de los precios internacionales del petróleo”, explicó. El economista de Santander, Rodrigo Cruz, explicó que el salto implicó un aumento de cerca 33% acumulado de inflación, siendo en torno a 6% anual. En cambio, el tramo anterior -de $ 20 mil a $ 30 mil- correspondió a una inflación acumulada de 50%, lo que se traduce en un alza de 3,2% anual durante 13 años. Grünwald comentó que la creación de la UF -en 1967- fue “muy útil” para Chile, ya que ha permitido acceder a un financiamiento hipotecario de largo plazo a tasas de interés estables, por ejemplo. Precisamente, se trata de una unidad que se reajusta en función entre el día 10 de cada mes y hasta el nueve del siguiente en forma diaria, de acuerdo a la variación del IPC del mes previo. Hoy, destacan los analistas, su utilización va más allá de la vivienda, créditos hipotecarios y dividendos y ha llegado a otro tipo de contratos y servicios, como planes de salud, seguros, mensualidades de colegios y universidades, entre otros. “Si pagas las cosas en UF y recibes ingresos en pesos, cuando no hay inflaciones altas no pasa nada; pero cuando hay inflaciones altas, se nota mucho en el poder adquisitivo de tus ingresos”, explicó la economista. Agregó que “los últimos choques inflacionarios han servido o han motivado un incremento importante en cuáles son los bienes y servicios que se cobran en UF”. Además, precisó que un 25% de la canasta del IPC en Chile -es decir, los productos y servicios representativos del gasto de los hogares utilizado para medir la inflación- está relacionada con el índice. Con todo, destacó que la UF es útil desde el punto de vista financiero, ya que es una protección contra la pérdida de valor de la moneda. Desde Itaú, Martínez señaló que la discusión de fondo a la indexación de la economía de la UF debería enfocarse en el control de la inflación y en los factores que la generan. “La gradual nominalización de la economía eventualmente continuará, pero es un proceso paulatino y lento, especialmente después de un choque inflacionario como el vivido en años recientes”, dijo.
Autor: Amanda Santillán
Fuente: df.cl