Las AFP y otros actores del mercado destacaron los cambios efectuados por la Superintendencia de Pensiones. Lo que más realzan es la ampliación del ancho de las bandas de desviación en que podrán moverse las AFP al momento de invertir, pero siguen analizando los detalles, y todavía hay algunas críticas en temas específicos del nuevo régimen.
Fondos generacionales: AFP valoran mayor flexibilidad que definió la superintendencia en régimen definitivo de inversión
Los actuales cinco multifondos (A, B, C, D, y E) de las AFP serán reemplazados el próximo 1 de abril de 2027 por diez fondos generacionales en los que los afiliados serán agrupados según su año de nacimiento.
A partir de ahí se asignará cada afiliado, según su año de nacimiento, al fondo generacional que le corresponda, y luego operará bajo una lógica de ciclo de vida, donde se reduce el riesgo de manera automática a medida que este envejece.
El primer fondo es para los afiliados de hasta 35 años, luego hay ocho fondos según cohortes de cinco años; y un décimo fondo para mayores de 75 años.
Se trata del mayor cambio al régimen de inversión de las AFP, en una medida que fue establecida por la reforma previsional de 2025.
Las reglas sobre cómo funcionará este nuevo esquema fueron publicadas por la Superintendencia de Pensiones (SP) este martes de manera definitiva, haciendo varios cambios respecto de la propuesta inicial que había sido publicada a modo de consulta en julio.
Los ajustes realizados por el regulador, mediante los cuales flexibilizó el marco de inversión que había propuesto inicialmente a modo de borrador, fueron valorados por las AFP y otros actores ligados al mercado de capitales, o interesados en ingresar a la industria.
Lo que más destacan es la ampliación del ancho de las bandas de desviación en que podrán moverse las AFP al momento de invertir.
La reforma previsional introdujo una novedad: se podrá premiar o castigar a las AFP según el resultado que obtengan invirtiendo. Y la Superintendencia de Pensiones detalló las reglas que habrá para que se haga efectivo un premio o un castigo.
En definitiva, se comparará la rentabilidad obtenida por las AFP en cada fondo generacional, versus el benchmark que ellas mismas definan según los activos en que les permite invertir el regulador.
Si una AFP le gana al benchmark por un margen amplio, la AFP cobra una compensación. Si pierde por un margen amplio, debe aportar dinero de su propio patrimonio al fondo de pensiones en cuestión.
Esa banda de tolerancia que existe antes de que se active un premio o un castigo, fue lo que modificó el regulador.
Pasó de entre 0,6% y 0,9% propuesto en el borrador, a entre 2,4% y 2,9%. Eso es en régimen, pero en la transición que va del 1 de abril de 2028 al 31 de marzo de 2031, la banda será de 4%.
También se amplió el tracking error (mide cuánto se desvía una AFP del benchmark) máximo permitido para acceder a un premio, que antes era de entre 0,6% y 1,1% anual según el fondo; ahora quedó en hasta 3% anual para todas las etapas de los fondos generacionales. En la transición será de 4,5%.
Además, se eliminó el requisito de information ratio que exigía la norma en consulta previamente, que medía el riesgo asumido.
Las reacciones
El presidente de la Asociación de AFP, León Fernández de Castro, valoró los cambios realizados por el ente regulador en esta propuesta final:
«En general hay una mejora importante en el diseño, permitiendo mayor flexibilidad para establecer las estrategias de inversión de las administradoras. Tal como lo comentamos previamente, al disminuir rigideces se deja más espacio a la diferenciación de carteras, para que cada AFP pueda competir, innovar y buscar la mejor rentabilidad en beneficio del ahorro de sus afiliados», comentó.
En todo caso, el gremio señaló mediante un comunicado que «continuará el análisis detallado del nuevo régimen de inversiones, para más adelante entregar una evaluación completa».
Por su parte, el gerente general de AFP Modelo, Andrés Flisfisch, dijo que valoran «que la Superintendencia de Pensiones haya incorporado gran parte de las observaciones planteadas durante el proceso de consulta del nuevo régimen de inversión».
En particular, destacó «la ampliación de las bandas para la medición del desempeño, junto con una mayor flexibilidad en los rangos de inversión en activos internacionales y alternativos. Estos ajustes hacen más razonable el diseño del régimen y permitirán a las AFP contar con mayores espacios para diferenciar sus estrategias de inversión y competir por mejores resultados».
No obstante, puntualizó que «para una evaluación completa del nuevo régimen, queda pendiente conocer los índices de referencia que definirá la superintendencia, que serán utilizados para medir el desempeño de cada fondo generacional».
En tanto, el gerente general AFP Capital, Renzo Vercelli, manifestó que «varias de nuestras sugerencias, basadas en sustentos técnicos, fueron consideradas. Los cambios anunciados ayer nos parecen un buen punto de partida. El nuevo régimen de inversión favorece la simplicidad para los afiliados, permite aspirar a mayores retornos en los ahorros, mantiene la seguridad de éstos y le permite a las AFP gestionarlos con adecuada flexibilidad, innovación financiera, y una buena competencia por mejores retornos».
A juicio de la vicepresidenta ejecutiva de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP), Karol Fernández, «el régimen definitivo representa un avance relevante respecto del borrador de julio. Llevar el tracking error máximo a 3% y ampliar significativamente las bandas de premios y castigos reduce el riesgo de inducir una gestión excesivamente indexada y entrega mayor espacio para una gestión activa y diferenciada entre administradoras. También son positivas las flexibilidades incorporadas para la transición hacia los fondos generacionales».
Sin embargo, Fernández también sostuvo que «permanecen dos aspectos estructurales que consideramos importantes: los mínimos de inversión por clase específica de activo y el carácter regulado de los glidepaths. Una regulación moderna debiera concentrarse en establecer límites prudenciales y objetivos de riesgo, dejando mayor espacio al gestor para construir portafolios eficientes y diversificados de acuerdo con el horizonte de cada generación».
Autor: Mariana Marusic.
Fuente: La Tercera – Pulso